La Corte Suprema de Texas ha respaldado la solicitud del fiscal general del estado, Ken Paxton, para impedir que una mujer aborte un feto con una condición fatal, cuyo parto pondría en peligro su futura fertilidad de manera permanente.
Ahora el Centro de Derechos Reproductivos anunció que la madre de 31 años, Kate Cox, salió de Texas para recibir atención médica en otro lugar.
La Corte Suprema afirmó que, bajo la ley de excepción médica, sólo los médicos están calificados para decidir si la vida o la salud de una persona embarazada están en riesgo, no los jueces.
Sin embargo, la misma ley de Texas impede los abortos sin una demanda legal.
Nicolas Kabat, un abogado del Centro de Derechos Reproductivos que representa a Cox, dijo que el lenguaje de la excepción médica no está claro y deja a los médicos expuestos a consecuencias legales.
“Necesitamos algún tipo de alivio en los tribunales, o una solución por parte de la legislatura de Texas para asegurarnos de que esto deje de suceder,” dijo Kabat.
Otro caso presentado por el Centro de Derechos Reproductivos, que aún está pendiente ante la Corte Suprema de Texas, pide al estado que aclare el alcance de la excepción médica.