Más de 100 boyas de seguridad federal fronteriza se soltaron el jueves en un desbordado Río Grande y flotaron hacia Eagle Pass, lo que llevó a las autoridades a cerrar temporalmente los dos puentes internacionales de la ciudad que conectan con México.
La División de Manejo de Emergencias de Texas y la jefa de policía de Eagle Pass, Amy Gonzalez, confirmaron al representante estatal Eddie Morales Jr. que las boyas fueron arrastradas río abajo desde la zona de Quemado. Morales indicó que su oficina solicitó al jefe de la TDEM, Nim Kidd, que proporcione equipo y personal estatal para ayudar a los funcionarios y contratistas federales a recuperar las barreras.
No se han reportado heridos ni daños estructurales en los puentes. Los cierres se ordenaron como medida de precaución mientras las grandes barreras y otros escombros de la inundación se desplazaban por el puerto de entrada.
Más abajo, Laredo activó su centro de operaciones de emergencia y advirtió que las boyas podrían representar una amenaza para sus cuatro puentes internacionales. Las autoridades dieron permiso a la policía, bomberos y personal de emergencia para vigilar y retirar las barreras.
Las autoridades están utilizando drones para rastrear las boyas y advierten que uno o más de los cuatro puentes internacionales de Laredo podrían cerrarse si los escombros representan un peligro. Se ha recomendado a los residentes que no se acerquen ni toquen ninguna de las barreras.
El incidente reaviva las dudas sobre la "Operación Muro del Río/Operation River Wall" del Departamento de Seguridad Nacional, un plan para instalar más de 800 kilómetros de barreras con boyas interconectadas a lo largo de la frontera entre Texas y México. El DHS afirma que las barreras tienen como objetivo disuadir cruces ilegales.
El Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza previamente declaró que el sistema está diseñado para resistir una inundación de la magnitud de una que ocurre cada 100 años. Sin embargo, expertos en ríos y defensores del medio ambiente advirtieron que algunas secciones podrían desprenderse durante inundaciones extremas y quedar atrapadas entra puentes u otra infraestructura.
En marzo, el geomorfólogo fluvial Mark Tompkins declaró a TPR que las secciones de boyas desmontables podrían causar serios problemas si chocan contra un puente. Los investigadores también cuestionaron si los anclajes de las barreras podrían resistir la fuerza del Río Grande durante una gran inundación.
Según las autoridades, los contenedores de transporte, las vallas provisionales y las boyas terrestres de la Operación Lone Star de Texas fueron retiradas del Parque Shelby en Eagle Pass antes de la crecida del río. Sin embargo, en el parque se habían colocado boyas cilíndricas pertenecientes al gobierno federal, y los equipos estaban trabajando para retirar las que aún permanecían allí.
Esta nota fue traducida por Texas Public Radio con apoyo de Gabriela Olivares e Yvette Benavides para NPR y The Texas Newsroom.
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