La Comisión de Calidad Ambiental de Texas, o TCEQ, está analizando si SpaceX está violando la ley ambiental.
SpaceX, por su parte, ha comenzado a probar nuevos dispositivos para reducir el impacto de los lanzamientos del cohete Starship.
Esto incluye el uso de miles de galones de agua para suprimir llamas y ruido.
Sin embargo, el desagüe causado por la práctica podría potencialmente ser un contaminante para los delicados humedales que rodean las instalaciones de SpaceX en el sur de Texas.
La TCEQ no ha dicho cuándo se completará su análisis.