Investigadores independientes han abandonado su búsqueda de 43 estudiantes que desaparecieron en México en 2014.
Su informe final encontró que el gobierno mexicano sembró evidencia y torturó a testigos para crear una historia conveniente.
El informe también descubrió que el ejército estuvo presente en el lugar donde sucedieron los secuestros.
Carlos Martín Beristain es uno de los investigadores del caso.
Martín le dijo a NPR a través de un intérprete que las familias de estos 43 estudiantes, y de las 100,000 personas aún desaparecidas en México, han quedado en una especie de purgatorio.
Según Martín, la impunidad en el país ocasiona un daño psicológico conocido como “impotencia aprendida”, que forza a las personas a pensar que no se pueden hacer cambios positivos en casos así, y que las cosas siempre terminan igual, sin resolución.
Se presume que los 43 estudiantes están sin vida.
El informe encontró que el gobierno colaboró cercanamente con el cártel para llevar a cabo las desapariciones.