Se comenzaron a colocar partes de una barrera flotante para migrantes de mil pies de largo en las aguas del Río Grande, cerca de Eagle Pass.
Desde el viernes comenzaron a llegar cinco tractocamiones cargados con boyas flotantes de cuatro pies de diámetro para ser ensambladas durante los próximos días y crear la barrera.
La barrera es parte del proyecto Operation Lone Star del gobernador Abbott.
Este proyecto utiliza al Departamento de Seguridad Pública del estado y a los soldados de la Guardia Nacional para arrestar a migrantes por cargos de intrusión en propiedad estatal.
Steven Mumme, un experto en gestión de recursos en la frontera entre EE.UU. y México, le dijo a Texas Public Radio que éste es un experimento irresponsable a expensas de la ley federal e internacional por parte de Abbott.
Mumme dijo que las boyas alterarían ilegalmente el flujo del río, lo que alteraría los límites entre Estados Unidos y México.
Abbott afirma que la barrera salvará las vidas de los migrantes al convencerlos de no cruzar el río de rápido flujo.
Mumme dijo que Abbott no tiene pruebas de esa suposición ya que no se han realizado estudios de impacto sobre la barrera antes de su instalación.
Cuatro migrantes se ahogaron intentando cruzar en el área en la última semana, y los funcionarios locales temen que esta pared flotante pueda complicar las misiones de rescate.