Una vez que los estudiantes permanecen en casa para las vacaciones de verano, la mayoría de los distritos escolares continúan trabajando durante la temporada para alimentar a los niños de San Antonio.
Varios distritos escolares del condado de Béxar, redes de escuelas chárter y organizaciones sin fines de lucro —como el Banco de Alimentos de San Antonio— participan en el Programa Federal de Nutrición de Verano (Seamless Summer Nutrition Program).
A través de este programa, cualquier niño de 18 años o menos puede obetener desayuno y almuerzo sin costo alguno en cualquiera de los lugares que ofrecen comidas de verano. También pueden participar los estudiantes de entre 18 y 21 años que continúen inscritos en un distrito escolar y presenten discapacidades de aprendizaje.
A diferencia de la mayoría de los programas de alimentos, las comidas de verano no requieren registro, identificación ni verificación de ingresos.
“Simplemente acérquense y disfruten de una comida”, comentó Monica Faulkenbery, portavoz del Distrito Escolar Independiente de Northside. Este año, el distrito ofrece comidas de verano en 26 de sus planteles escolares.
El Distrito Escolar Independiente de San Antonio (San Antonio ISD) ofrece comidas en 25 planteles escolares, mientras que el Distrito Escolar Independiente del Noreste (North East ISD) las ofrece en aproximadamente 40 escuelas, bibliotecas públicas, instalaciones deportivas y paradas de autobuses escolares.
Dado que cuentan con financiamiento federal a través del Departamento de Agricultura de los EE. UU., la ley exige a los distritos escolares organizar programas de comidas en el verano si cuentan con una gran población de estudiantes que reúnen los requisitos para recibir almuerzos gratuitos.
En Texas, 1 de cada 5 niños padece hambre, según la organización sin fines de lucro Feeding Texas, una red estatal de bancos de alimentos. Y los niños del área de San Antonio se ven afectados de manera desproporcionada.
Según el Banco de Alimentos de San Antonio, 1 de cada 4 niños en el condado de Béxar no sabe de dónde va a venir su próxima comida.
Dado que a menudo dependen de los programas de nutrición escolar para obtener comidas gratuitas o a precio reducido durante todo el año, las vacaciones escolares suponen una carga adicional para las familias que tal vez ya estén pasando por una situación difícil.
Poner comida en la mesa pronto podría hacerse aún más complicado para las familias de San Antonio que dependen de los beneficios de SNAP, a medida que comiencen a entrar en vigor las nuevas normas y criterios establecidos por el estado y por el “Big Beautiful Bill” (Gran y Hermoso Proyecto de Ley) del presidente Donald Trump.
Aprobado el año pasado, el “Big Beautiful Bill” causará una reducción del financiamiento de SNAP de 186 billones de dólares en los próximos 10 años —el mayor recorte en la historia de SNAP—, al tiempo que impone requisitos laborales más estrictos y transfiere a los estados una mayor parte de los costos administrativos de la gestión del programa.
Los defensores de SNAP prevén que estos cambios causarán que millones de personas pierdan acceso al programa.
A nivel estatal, Texas implementó recientemente importantes restricciones de compra respecto a los tipos de alimentos que los beneficiarios de SNAP pueden adquirir utilizando sus beneficios.
A pesar de las presiones ejercidas por los legisladores estatales y los defensores de la lucha contra el hambre, Texas es también uno de los pocos estados que no se ha adherido al programa Summer EBT, el cual ofrece a las familias de bajos ingresos 120 dólares por cada niño que califique para gastos de alimentación durante las vacaciones de verano.
El gobernador Greg Abbott vetó el apoyo económico el año pasado, citando la incertidumbre respecto al reembolso de fondos federales para la ejecución del programa. Apenas unos meses antes de las vacaciones de verano, en enero, los defensores de la causa intentaron realizar una gestión de última hora para conseguir el financiamiento de dicho programa.
Se espera que los legisladores estatales retomen el tema durante la próxima sesión legislativa estatal en 2027.
El programa Summer EBT ayudaría a más familias que el programa de comidas de verano patrocinado por las escuelas. La organización No Kid Hungry Texas estima que solo 170,000 niños reciben servicio a través de los programas escolares de comidas de verano en todo el estado, mientras que el Summer EBT podría ayudar a 3.75 millones de niños.
Solo en el condado de Bexar, más de 230,000 estudiantes calificarían para el Summer EBT.
El Programa de Nutrición de Verano Continuo (Seamless Summer Nutrition Program) no requiere solicitudes ni trámites burocráticos; sin embargo está limitado por la ubicación, las fechas y los horarios en que se ofrece, lo cual podría hacerlo inaccesible a las familias con jornadas laborales extensas o con problemas de transporte.
Las familias que tengan previsto llevar a sus hijos a los programas de comidas de verano deben consultar primero los horarios y las fechas con el distrito escolar o con el patrocinador del programa.
El Departamento de Agricultura de Texas también dispone de un mapa localizador de sitios para encontrar los lugares donde se ofrecen comidas de verano, y las familias pueden llamar al 211 para hablar con un operador.
Las comidas de verano se ofrecen desde el 26 de mayo hasta la última semana de julio, y por lo general están disponibles de lunes a viernes.
Esta historia apareció por primera vez en el San Antonio Report.
Este artículo ha sido traducido por Ana María González, profesora jubilada de español y francés de Texas Lutheran University. Lea la historia en inglés aquí.